Antonio Lorenzo, cocinero de El Conjuro, cuya apertura en Granada es una de las mejores noticias del año. / J. L.

El Conjuro, uno de los referentes gastronómicos de la Costa Tropical, abre un bistró en Granada capital

La familia Lorenzo, que ha convertido el restaurante de Calahonda en destino obligatorio para los gastronómadas más exigentes, acaba de inaugurar un bistró en la capital

JESÚS LENS Granada

La Granada gastronómica está de enhorabuena. El conocido y popular restaurante El Conjuro de Calahonda ha abierto sucursal en la capital. Y lo ha hecho en forma de bistró, en pleno centro, en un coqueto local de la Plaza Martínez Campos.

Hablamos con Antonio Lorenzo, orgulloso propietario que estos días vive sin vivir en él, recorriendo la autovía de la Costa en un continuo ir y venir. Está contento. Y muy liado.

El ambiente informal del Bistró El Conjuro lo hace cálido y agradable. Mesas altas y bajas comparten un espacio diáfano presidido por una larga barra llamada a deparar grandes momentos a los buenos aficionados a la gastronomía.

«Nuestra apuesta es por el producto, tal y como decíamos a comienzo de año, al hablar de las perspectivas gastronómicas para este 2020. Hay que disfrutar de la diversidad gastronómica granadina y de los muchos productos de calidad que atesora», señala Antonio Lorenzo.

Bistró El Conjuro abre sus puertas con el objetivo de ofrecer la mejor selección de su carta, conformada a lo largo de los años en su restaurante de Calahonda, lugar de culto para gastronómadas que lo tienen anotado en su agenda como de visita obligatoria.

En formato de platos para compartir, la carta del nuevo bistró ofrece algunos de los arroces que tanto predicamento han conseguido en la Costa Tropical. Pescados, por supuesto. Lo mejor del mercado. La famosa quisquilla de Motril en forma de tartar, uno de los platos imprescindibles de El Conjuro, y los boquerones fritos, otra de las apuestas seguras de la casa. Y carnes. En cocción directa, tal y como señala Antonio.

La apertura de Bistró El Conjuro viene a enriquecer la oferta gastronómica de Granada sin que por ello se resienta la Costa Tropical. El Conjuro original seguirá abriendo sus puertas en Calahonda todo el año y, en los meses del estío, también lo hará Sangacho, para disfrute de turistas y veraneantes.

Recordemos que la carta de raciones y medias raciones de El Conjuro original incluye platos como el tartar de vaca y botarga; foie-gras cocido en remolacha y membrillo especiado; pez mantequilla y ponzu, huevos fritos con caviar o su popular atún kimuchi.

Los hermanos Lorenzo Torres heredaron de sus padres un negocio que data de 1989, en Calahonda. Un mesón de los de toda la vida, frecuentado por oriundos y visitantes de verano. Pero Antonio, el cocinero, quería explorar su parte más creativa y decidieron apostar por una cocina más vanguardista que ahora tiene continuidad en el Bistró El Conjuro, recién inaugurado en Granada.