Entre olivos

Leche rizada casera con dos tipos de canela

ANA MARÍA GUTIÉRREZ

Esta semana os propongo preparar una deliciosa leche rizada casera, una bebida típica del verano que, con estas temperaturas, resulta especialmente agradecible y bienvenida.

Es muy fácil de hacer y es perfecta para refrescarnos estas tardes de calor, dándole un punto dulce a las meriendas con una bebida sana y natural que, además, gustará a grandes y pequeños. De hecho, es una gran oportunidad para que los peques de la casa hagan sus primeros pinitos en la cocina con una receta que disfrutarán tomando después, a su vez.

Ingredientes:

–1 litro de leche

–140 gr de azúcar

–Piel de limón o de naranja

–Canela en rama

–Canela molida

Elaboración:

Ponemos la leche con el azúcar, la canela en rama y la piel de limón al fuego.

Cuando vaya a hervir, bajamos al mínimo y dejamos unos diez minutos. Apartamos del fuego, tapamos y dejamos que se enfríe unas horas. Guardamos en el frigorífico y ya la podemos tomar tal cual, bien fría con canela molida por encima, o congelarla. Recién hecha, una vez fría, es una delicia. Para congelarla, usaremos moldes de cubitos. Una vez congelada, trituramos y servimos con canela molida por encima, presentando una textura parecida a la de las granizadas.

Espero que os haya gustado esta receta y que os animéis a prepararla. Como decía al comienzo, no es solo que está rica y resulta refrescante, es que también es una forma estupenda de tomar leche, que tan importante resulta para nuestra salud, por su importante carga de calcio. En verano, la leche fría es un complemento estupendo para nuestra dieta y contribuye a fortalecer los huesos y a darle vigor a los dientes. La canela le aporta ese toque exótico que, bajo las aspas del ventilador, nos invita a soñar con los mares de las especias.

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