La presentación de la comida es importante. / P.A.

Dimes y diretes de los sabores

Tengan cuidado ahí fuera

No me refiero solo a la Covid-19, que es asunto serio. Son los destilados que consumimos en ciertos locales. Pocos engañan, pero haberlos haylos; y gasten sus dineros en Andalucía

PABLO AMATE

Todavía me duele la cabeza del resacón. Fue en la extinta discoteca Joy Eslava de Madrid. Me invitaron a una fiesta de un famoso whisky escocés. Se podía beber todo lo que quisiera, siempre que fuese de esa marca concreta. La convocatoria, un éxito, con famosos de verdad. Como invitado VIP, me subieron a la primera planta y allí estaban Antonio el Bailarín, Lola Flores y su hija Lolita, Rocío Jurado, etc. Como era invierno no faltó la farándula de Marbella, caras conocidas de la televisión, la música, el teatro y la prensa del corazón. Un ambientazo; y claro entre el whisky y el 'famoseo' se viene uno arriba.

Antonio el Bailarín

Los canapés con el whisky entran de maravilla a las doce de la noche, sin haber cenado antes. Y con el típico garbeo moviendo los cubitos del vaso con el whisky, veo a un colega que trabajaba en una revista. Charlaba animadamente con el legendario bailarín. Con la excusa del saludo y ya que tenían una bandeja entera de aperitivos, me senté con ellos. En un momento dado y directamente pregunté, sin anestesia, al danzarín: «¿Antonio, es verdad que te acostaste con la Duquesa de Alba y le hiciste un niño?» Antonio me miró lentamente, mientras cogía un par de canapés, y me dijo: «¿Niño, tú me ves de amores con...?» Respeto su respuesta, pero la conclusión que saqué fue que ese género no era de sus gustos. Aunque una noche tonta la tiene cualquiera.

Lola Flores, sin pérdidas

Feliz como una perdiz, casi tropiezo con La Faraona. Lola, aun con tacones, era muy bajita. Los dos estábamos muy simpáticos y para entablar conversación le solté que si esa noche había perdido algo. La respuesta fue graciosa y fui a por otro bocadito. Pasé de camino por la barra y el camarero me ofreció un whisky de malta, en vez de seguir con el 'blend'. La marca del otro whisky era muy conocida y mucho más cara. Pregunté si eso era posible. «Por supuesto, no hay problema», contestó. Me sirvió un generoso trago. Y tan contento le pregunté al actor Máximo Valverde si ligaba mucho. Unas risas y me fui a comer unos churros con chocolate a San Ginés, que está al lado. Menos mal, pues a la mañana siguiente mi cabeza estallaba, a pesar de las dos pastillas que me tomé. Me habían servido garrafón, garrafón.

Pida 'cascaflote'

Uno de los parajes para disfrutar Andalucía en la provincia de Jaén es Marmolejo. Allí, totalmente renovado, se encuentra el Spa Hotel, antiguo balneario. Un renovado hotel con 54 habitaciones. Dispone de piscina y servicios de spa, que a la hora de hacer la reserva previa, le asignarán sus baños con total seguridad sanitaria. Y no se pierda sus yantares. Pida que le preparen un 'cascaflote', especie de salmorejo, pero sin triturar. Con sus ingredientes picados fino, sin emulsionar. Y para gloria de los sabores, remate con un buen cochifrito, herencia del cercano valle de los Pedroches. Los bares de la localidad también ofrecen este crujiente bocado de lechón frito. Junto con los embutidos ibéricos de cerdo pata negra.

Pescar en Navallana

Un lugar, menos conocido, por lo que se asegura la tranquilidad y distancia sanitaria, es el embalse de San Rafael de Navallana. Vamos por la A-4 y con una parada en el pueblo cordobés de El Carpio, donde hay que tomar un auténtico flamenquín. En el ambigú de su Casino los hacen bien buenos, como en otros bares locales. Recuerdo que hace unos 55 años conocí este plato en Bujalance, y después en El Carpio. Un amigo le llamaba 'flamenquillos'. En Granada y en el resto de Andalucía Oriental no se tenía idea de este sugerente elaborado. Nos salimos por el desvió de Alcolea y continuamos hasta el pantano. Estas aguas se consideran como uno de los mejores lugares para pesca deportiva. Se pueden capturar lucios de hasta 10 kg., carpas que pueden llegar a los 12 kg. y el black bass, que se alimenta de cangrejos y tiene buen tamaño, también.

De Gaulle vivió allí

Sigo dando ideas, vividas y disfrutadas. Estábamos en Marbella y mi espíritu curioso nos hizo tomar desde el centro una carretera de montaña que conduce a Ojén, pueblo legendario por sus aguardientes, hoy desaparecido. No hay que llegar al pueblo. A no muchos kilómetros, por la sinuosa carretera, encontramos el Refugio del Juanar. Es el lugar elegido por el que fuera creador de la Quinta República Francesa, donde pasó dos semanas para terminar sus memorias. Era el general Charles de Gaulle. Yo me alojé después, sin conocer esta historia. Llegamos con la idea de comer nada más. Entonces apareció en nuestra mesa un puchero de barro por persona, con humeante cocido. Tras las primeras cucharadas me levanté de la mesa y fui a recepción. Reservé la última habitación que quedaba. Creo recordar que en aquel tiempo solo eran siete.