Un templo del 'chivo' al pie de la Sierra de Loja

Serafín, José María y Paco Gijón, propietarios de Llano Piña./N. J.
Serafín, José María y Paco Gijón, propietarios de Llano Piña. / N. J.

En la vega de Pline está Llano Piña, un restaurante familiar donde no faltan productos del Poniente como el esturión de Riofrío

NOELIA JIMÉNEZ

El hotel restaurante Llano Piña es un referente en Loja y el Poniente, porque tras de sí está la historia de toda una familia dedicada a la restauración tradicional. Situado en plena vega de Pline, entre la sierra de Loja y el Monte Hacho, Llano Piña es de esos lugares perfectos para desconectar cerca de un bonito paraje natural, mientras que se degusta uno de sus muchos platos de cocina mediterránea de autor. Entre todos ellos, es especialmente apreciado entre los paladares de la clientela del restaurante el chivo lojeño. Como explica el chef del restaurante, José María Gijón, «se sigue sirviendo el choto con ajos que tanto gusta al cliente de toda la vida, pero el producto se ha modernizado con nuevas maneras de cocinar». Se refiere así el cocinero lojeño a platos como el chivo lojeño confitado al horno, un producto típico de la comarca que también ha sabido adaptarse al nuevo arte culinario que oferta la carta de Llano Piña.

Regentado por los hermanos Gijón Ruiz, este conocido restaurante lojeño es valorado entre su numerosa clientela por ser garantía de una atención profesional, sin por ello dejar de ofrecer ese ambiente familiar que tanto aprecia un comensal. Orgullosos embajadores de los productos gastronómicos que da el Poniente, Llano Piña muestra una carta variada y rica en carnes y pescados, una propuesta gastronómica en la que son indispensables las recetas más suculentas elaboradas con materia prima de la zona, como el afamado cordero ecológico lojeño, las setas, el espárrago, la trucha o el esturión de Riofrío. Al fin y al cabo, Llano Piña es «muy lojeño». «Siempre recomendamos nuestras especialidades, como los crujientes de esturión ahumado de Riofrío, la paletilla de chivo, las albóndigas de esturión con salsa de azafrán, el foie de pato relleno de carne de membrillo y toque de balsámico o la tarta de almendras con chocolate templado», explica Paco Gijón.

Además de la opción del menú diario con guisos tradicionales, el momento del almuerzo o la cena se rodea de salones con chimenea cuando el frío aprieta o de una amplia terraza con acceso a la piscina, cuando lo que apetece es degustar un plato disfrutando de un día soleado. Como complemento perfecto a una buena comida, el ocio y el turismo activo también forman parte de las ventajas de este establecimiento, situado en pleno naturaleza. Llano Piña, que además imparte cursos de cocina desde sus instalaciones, tampoco escatima en caldos y brinda a sus clientes una amplia carta de vinos granadinos con Denominación de Origen. Y, si de lo que se trata es de echar un rato de tapeo, no dejen de probar el surtido de perillas de bacalao, crujientes de esturión, buñuelos de calamar en su tinta y croquetas caseras de pollo. En definitiva, todo un espacio gastronómico al pie de la Sierra de Loja con recetas tradicionales y nuevas formas de cocinar los productos de la tierra.

Más datos

Dirección: Carretera A-328 km 23,5.

Tfno: 958 327 480.

Jefe de Cocina: José Mª Gijón.

Jefe de sala: Francisco Gijón.

Precio medio por persona: 15 euros.

Menú del día: Sí.

Imprescindible: Cordero lojeño, esturión y productos de la huerta.

Capacidad: Cuatro salones de 20 a 350 comensales.

Cierra: Nunca.

Cerveza: Estrella Galicia.

Wifi gratis: Sí.

Aparcamiento: Propio y gratuito.

Otros servicios: Parque infantil, salón social, piscina, hotel y tienda de productos del Poniente granadino.