Mesa de debate sobre la tapa en Granada. / FERMÍN RODRÍGUEZ

Mesa de debate

La tapa: ¿buena o mala para la hostelería de Granada?

La cuarta mesa de debate de Maestros Culinarios centró la mirada en la tapa granadina, uno de los productos más reconocidos y, a la vez, más controvertidos de la provincia

ALBERTO FLORES

Hablar de la gastronomía granadina y no mencionar a la tapa resulta prácticamente imposible. Un producto que va de la mano de la hostelería local pero que, a la vez, genera un gran debate sobre su papel en la restauración local. ¿Es positiva para la restauración de la provincia o genera un impacto negativo? Sobre ello debatieron varios representantes del sector en la cuarta mesa de debate del evento gastronómico de Maestros Culinarios.

Para ello, se dieron cita en el auditorio de la Escuela de Hostelería La Inmaculada Pepe Fernández, gerente del Grupo Carmela; Rafa Arroyo, jefe de cocina de El Claustro; Curro Marín, del Asador Curro; Paco Aguilar, de Taberna Belmonte; Ismael Delgado, de El Portal y Bajo I, y David Jiménez, gerente de El Rinconcillo. Expertos que participaron en una charla bastante controvertida sobre la tapa y su importancia e impacto en la hostelería de Granada.

Ismael Delgado, madrileño que lleva 10 años en la ciudad, explicó que en todo ese tiempo no ha servido en sus locales nunca una tapa: «creo que Granada vale más que eso de que se come con tres cervezas. No estoy en contra de la tapa pero debemos darle el nivel que merece». Por su parte, Rafa Arroyo se mostró tajante al asegurar que «la tapa no aporta nada» y que «es un problema para la gastronomía de Granada», ya que no genera riqueza y no se puede «regalar comida y trabajo».

Maestros Culinarios. / FERMÍN RODRÍGUEZ

El resto de ponentes también se mostró en esa línea, hasta el punto de definir el tema de la tapa de Granada como una guerra perdida a la que se tienen que enfrentar todos los hosteleros. Curro Marín quiso reflexionar sobre las posibilidades que ofrece este producto: «la tapa es una marca que se vende internacionalmente y hay que aprovecharlo y potenciarlo». Opiniones variadas pero una misma conclusión: hay que cambiar el modelo actual y dar un paso adelante para ofrecer una tapa que realmente sea de calidad, no solo platos muy grandes.

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