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FERMÍN RODRÍGUEZ

Los siete magníficos

Los cocineros de Granada encargados de cerrar las comidas gastronómicas triunfan ante una sala llena y en presencia de Carme Ruscalleda

Domingo, 29 de septiembre 2019, 15:57

La gastronomía granadina ha sacado pecho este mediodía en el comedor de Granada Gourmet. Lo ha hecho de manos (hasta 14) de siete cocineros de éxito, quienes han abrochado el congreso con un cierre épico. A la altura de la invitada de excepción que había en la sala. Ni más ni menos que Carme Ruscalleda, la cocinera catalana que, desde abajo, llevó a un negocio familiar a alcanzar las cotas de reconocimiento más altas que existen en la cocina mundial. Ante ella, los chefs granadinos han ido desentrañando la historia que había detrás de un menú degustación que estaba compuesto por siete pases. Uno por cada cocinero, de establecimientos tan importantes como La Ruta del Veleta, El Conjuro, Arriaga, La Cantina de Diego, La Fábula, Atelier o Casa Piolas.

Morcillas de Monachil, caviar ecológico de Riofrío o quisquillas de Motril han sido solo algunos de los ingredientes que se han usado en este acontecimiento gastronómico que nadie quiso perdérselo. De hecho el comedor ha registrado un lleno de bandera, prueba del amor incondicional que Granada le tiene a sus cocineros. A los siete magníficos. A chefs de la talla de Raúl Sierra, cuyo negociado era el plato principal de carne. A todo el mundo entusiasmó su propuesta: una pluma ibérica que ha presentado adobada y lacada y acompañada por verduras bañadas en curri verde. Se sirvió después de unos untuosos yogurt de oveja, sardina en salazón, membrillo y caviar ecológico de Riofrío, de Marcos Pedraza, de La Ruta del Veleta, y un royal de foie, quisquillas de motril y amontillado. Una receta llena de cremosidad pensada por Antonio Lorenzo, de El Conjuro.

Hubo más platos marinos. Por ejemplo las cañaillas, ortiguillas, emulsión de huevo y trufa fresca, de Álvaro Arriaga; o la corvina sobre gurullos morunos y azafrán. Otra delicia de aires granadinos firmada por el chef de La Fábula Ismael Delgado. Y en medio, una oda a la morcilla de Monachil venida desde la Cantina de Diego, que acompañó este manjar con una habichuelas vacías fritas y salsa de tomate.

Y para cerrar, un magnífico postre de temporada: peras, vino tinto y especias, el broche de excepción que José Caracuel (Casa Piolas) puso a una comida que elevó hasta el cielo el nivel gastronómico de la jornada.

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