Fermín Rodríguez

Ruscalleda: «Seremos interesantes si somos diferentes»

La legendaria cocinera da una ponencia en Granada Gourmet en la que reivindica la pasión como motor de vida y trabajo

Sergio González Hueso
SERGIO GONZÁLEZ HUESO Granada

« Buscad un trabajo que os guste y no trabajaréis en toda vuestra vida». Con esta frase de Confuncio, la legendaria cocinera Carme Ruscalleda ha dado inicio esta mañana a su ponencia en Granada Gourmet. Una sentencia que ha sido para ella su leitmotiv de vida. La espina dorsal de una actitud que ha inundado todas y cada una de las cosas que ha hecho desde que comenzó su carrera profesional. Esa en la que ha triunfado como jamás imaginó cuando empezaba junto a su marido en Sant Pol de Mar. La chef, que ha llegado a alcanzar el honor de ser la mujer con más estrellas Michelin del mundo, ha desentrañado ante el auditorio su historia. Ha desvelado las claves que le han posicionado en el lugar en el que está hoy.

La «pasión» por lo que uno hace. Esta ha sido la gasolina para Ruscalleda. El alimento que hizo de Sant Pau, su restaurante más reconocido, uno de los mejores lugares para comer del mundo. Un amor por su profesión que ha tratado de inculcar a los profesionales que le escuchaban. «Seremos felices con nuestro trabajo si lo amamos», ha dicho con entusiasmo, con una energía que ha trufado una charla muy inspiradora.

Saber adaptarse a una sociedad en transformación ha sido otro de los hilos argumentales que ha esgrimido. Porque el cocinero no puede estar ensimismado solo en lo que hace. Para Ruscalleda, es fundamental oír a la naturaleza. Saber que esta es cambiante y que puede llegar a ser la mejor aliada siempre que se le respete. «Todo ha cambiado, el planeta se calienta, las estaciones ya no son las mismas, el mar se queja, y nosotros no podemos estar ajeno a ello», ha subrayado. Según la chef, el cocinero debe estar comprometido con lo que hace y transmitirlo. «Ya no es una persona anónima que trabaja en un sitio oscuro al que nadie accede, ahora somos públicos y formamos parte de una revolución que está en marcha», ha añadido Ruscalleda, quien cree que cuidar el territorio y su producto es otra de las claves para crecer.

No son las únicas. La pasión, serle fiel a tu tradición, a las raíces que son las que te fijan los pies en la tierra, pero también hay ser originales. «Seremos interesantes si somos diferentes», ha defendido la catalana, que pese a lo que parece ahora, ella también tuvo que pasar su «desierto seco». «Domingos de cero clientes, días de llegar a casa derrumbados», ha contado una Ruscalleda que ha deslizado de esta forma la importancia que ha tenido para su éxito la perseverancia.

La honestidad con el cliente, que debe ser el centro de un restaurante, ha sido el último de los pilares que cree la chef de Sant Pau que deben sustentar un restaurante. «Debemos seducir al cliente todos los días», ha añadido la cocinera, que salió de la ponencia tal y como entro: recibiendo el amor de todo Granada Gourmet.

Ruscalleda, entusiasmada con la receta de la tortilla del Sacromonte

En el turno de preguntas, Ruscalleda ha sido interpelada por un oyente que le ha preguntado si en estos días de visita en Granada había sentido la inspiración de crear alguna receta. La chef ha reconocido que le ha sorprendido la receta de la tortilla del Sacromonte, que no la conocía. «Me ha parecido interesantísimo. Los menudillos son como una royal cremosa natural, eso cuajado con verduras debe ser la ostia», ha dicho